martes, 9 de abril de 2013

Cuadernillo de Notas, 29


Durante cinco meses he ido recogiendo en mi Cuadernillo notas del acontecer diario esperando la ocasión de incluir alguna de interés para los seguidores del Blog. Esta Nota no quisiera que tuviera el tono de una necrológica al uso sino la del recuerdo de un hombre de bien y de un intelectual comprometido. Hoy he sabido por los medios de comunicación el fallecimiento de don José Luis Sampedro, humanista y humanísima persona al que tuve la suerte de tratar durante mi etapa de profesor de Instituto de Bachillerato. En varias ocasiones lo invité a dar charlas, conferencias y conversaciones sobre su obra literaria y sus métodos  de creación para los alumnos del C.O.U. De talante cordial,  captaba la atención del auditorio desde las primeras palabras con su claridad y fino humor. Sus colaboraciones con la Educación siempre fueron generosas y desinteresadas (fue Catedrático de Economía de la U. Complutense y docente en universidades extranjeras), y jamás aceptó  de nosotros ni regalos ni otra compensación que no fuera una simple invitación a comer, siempre frugal tal como él era, y a la charla amena de sobremesa.  
La mejor forma de mantenerlo en nuestra memoria es leer su obra literaria y sus otros libros en los que el compromiso con los desprotegidos y necesitados siempre fue manifiesto, desde “El río que nos lleva” a “El amante lesbiano”, pasando por “Octubre, octubre”, “La sonrisa etrusca”, “La vieja sirena” o "La escritura necesaria".
 
Su biografía vital e intelectual aparecerá en los medios de comunicación pero para aquellos que lo conocimos lo más apreciable seguirá siendo su bonhomía, su honradez y su cordialidad.       

2 comentarios:

  1. Pues en mi memoria Jose Luis San Pedro queda como esa persona comprometida y defensora de la juventud a veces tan desprestigiada en la actualidad, como declaro en una entrevista, por su sonrisa etrusca, el único libro que he leído él y por todos los demás libros que me quedan por leer.

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  2. Yo también leí "La sonrisa etrusca". Recuerdo especialmente la figura de Salvatore y su ternura hacia el pequeño Brunetino. Coincidió con el nacimiento de Mateo, mi primer nieto.
    En la facultad de C. Políticas y Sociología asistí a varias conferencias suyas sobre economía. Todos queríamos escuchar a José Luis Sampedro. Ahora nos quedan sus libros.

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