jueves, 20 de junio de 2013

Una casa con vistas


El Pisuerga baja tranquilo, con perezosa lentitud. Algunas hojas desprendidas de su ribera indican la dirección de la corriente. Bandadas de patos navegan río arriba en busca de alimento. Piragüistas con acompasado remar pasan en ambas direcciones e imprimen largas estelas sobre la superficie plana. El puente de Isabel la Católica se refleja rampante formando un óvalo con su arco. Al fondo su compañero el Freguenal de tres arcos parece aún más profundo en su reflejo. Hasta diez puentes he contado que unen la ciudad histórica, la que un tiempo fuera corte, con la ciudad moderna que ha crecido en la otra orilla de este Pisuerga  en su oportuno paso por Valladolid.

1 comentario:

  1. Marcelino, bonita y relajante fotografía la que aquí describes,para quien como yo no conozca ese paisaje es una invitación muy sugerente, yo soy una entusiasta de los ríos ¡me gusta!.

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