vuelvo a tenderme al sol
inmóvil, cierro los ojos
porque así se oye mejor.
El arroyuelo ha nacido
los pájaros ya están aquí
un perro ladrando lejos y
una lagartija noto
encima de mi corriendo.
Un tractor sube la cuesta
unos caballos al paso,
es tiempo de poda y quema y
el humo se huele cerca.
Abro los ojos y
pienso
que a oscuras se ve mejor.

Paloma: este breve poema, ilustrado con la sugerente fotografía, transmite la sensación vivificante de la estación renovadora que se acentúa en los dos últimos versos. Me ha gustado. Te animo a persistir en esta línea.
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