Si fueras sueño... te soñaría
Si fueras misterio... te conocería
Si fueras mar... te navegaría
Si fueras caricia... te sentiría
Pues eres ese alma con la que siempre todo... compartiría.
M.B.
_______________________________________________
Durante muchos años te imaginé, te fantaseé e incluso te soñé, viviendo contigo momentos tan especiales que nunca quería despertar. Fui añadiendo cualidades a tu imagen y como el tiempo pasaba y no aparecías, creí que eras parte de mi imaginación. Nunca visualicé tu cara pero sí te sentía muy cerca. Nuestras vidas se cruzaron sin saberlo, en diferentes momentos del tiempo, pero nos miramos sin vernos, cruzando incluso alguna vez unas palabras, pero luego cada uno seguía su camino.
Pasaron los años y con ellos ¡tantas cosas para cada unos de nosotros!. Yo seguía añorándote, pero tú seguías sin aparecer. Aunque dentro de mí no perdía la esperanza confieso que a veces creí que formabas parte de mis fantasías. Al fin un día, el destino volvió a cruzar nuestros caminos, y como si, hasta ahora hubiéramos estado ciegos, nos vimos por primera vez. Hablamos, hablamos mucho para compensar todo el tiempo en que estuvimos mudos y seguí soñando pero esta vez, tú estabas conmigo.
Me sentí como si fuera un árbol y mi tronco estuviera al lado del tuyo, unidos en las raíces que se entrelazaban en un inmenso abrazo al igual que nuestras ramas, ahora peladas debido a la estación.
Teníamos cicatrices en los troncos, pero avanzábamos en nuestro crecimiento con toda la fortaleza que da la ilusión. Alrededor de nosotros había una hiedra que como, si se tratase de una venda, protegía nuestras heridas de las inclemencias del tiempo, en lugar de asfixiarnos.
Nuestras hojas, como si fueran los sinsabores de la vida, se habían caído al unísono, preparándonos para que, al llegar la primavera, esos brotes de renacimiento surgieran en nuestras ramas sin reparar en los años.
Te he soñado tanto, que ahora que al fin te tengo a mi lado, no puedo discernir cual es el sueño y cual la realidad. No sé si soy persona o árbol, pero lo que sí sé, es que, a pesar de la naturaleza que tenga, tú estas junto a mí, con tus ramas o tus brazos entrelazándose conmigo, para poder seguir viviendo juntos todas las primaveras, veranos, otoños e inviernos que nos queden.
Gracias amor mío por existir.
B. R.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.