El escritor y semiólogo italiano Umberto Eco ha publicado este otoño en la editorial Lumen, "Confesiones de un joven novelista". Obra donde reflexiona sobre su forma de escribir y de cómo pasó de ensayista a novelista. Eco debutó como novelista con “El nombre de la rosa”, en 1980, novela con la que alcanzó un éxito internacional que luego crearía escuela en otros autores al mezclar sabiamente historia y suspense.
Eco comenta que para escribir una página hay que haber devorado una biblioteca, y eso lo demuestra citando las ficciones que él ha leído y que le han servido para nutrirse, así como en la larga lista de autores que también analiza al final del libro. Para él inspiración y trabajo, talento y esfuerzo son la clave para escribir.
También nos habla de cómo se documenta; de cómo se hace fichas, mapas, esquemas; de cómo visita y estudia el lugar en que ambienta sus ficciones; de cómo prevé las consecuencias que sus obras puedan tener; de cómo aventura el sentido que a sus historias se les pueda atribuir.
Sarah Manzano, en su reseña, destaca su gusto por la ambigüedad en sus escritos, como una manera de darle libertad al lector para que este siga su propio camino en la interpretación del texto.
Por su parte, Justo Serna, en la crítica que le hace en Ojos de Papel, comenta que las páginas que dedica Eco a los protagonistas de las grandes novelas son, seguramente, las reflexiones más provechosas y más previsibles: están en numerosas obras anteriores y están aquí para ilustración de jóvenes novelistas. Igualmente cita como principal logro de su ficción conseguir el efecto de la verosimilitud para que sus historias audaces sean creídas, y para ello, Eco, a veces, se empeña en curiosidades y erudiciones que desplazan a la imaginación.
Concluye que "Confesiones" es, deliberadamente, una obra confusa. Por un lado, es un libro de memorias; por otro, es un ensayo teórico. Por una parte, es la autobiografía incluso sentimental de un literato; por otra parte, es la síntesis intelectual de un estudioso.
En resumen, una buena lección de teoría literaria y la opurtunidad de penetrar en la mente de un escritor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.