martes, 28 de diciembre de 2010

Una nueva aportación al estudio del microrrelato.

La profesora Irene Andres-Suárez ha publicado "El microrrelato español", un libro que analiza los debates y la historia de un género que la autora considera “una forma literaria emblemática del siglo XXI”. En este libro, publicado por Menoscuarto, se destaca que el microrrelato no ha conquistado únicamente al público lector, sino también al académico, que le ha dedicado varios congresos y numerosas publicaciones. Pese a todo, según explica la autora, muchos aspectos suscitan aún debate y estudio: la nomenclatura, el estatuto del género, las estrategias para comprimir al máximo el texto, el predominio de piezas fantásticas, intertextuales o humorísticas… Éste es el contenido de la primera parte, mientras que en la segunda, analiza el microrrelato español desde sus orígenes hasta hoy.

Este libro viene a enriquecer el panorama sobre el análisis y estudio del microrrelato, ya tratado en otros textos tales como: Escritos disconformes (2004) coordinado por Francisca Noguerol Jiménez y disponible en Internet; El microrrelato: teoría e historia (2006) del escritor argentino David Lagmanovich o
Poética del microrrelato (2010). Para el ámbito del microrrelato español Fernando Valls coordinó un monográfico que la revista Ínsula le dedicó en septiembre de 2008, además de la monografía Soplando vidrio y otros estudios sobre el microrrelato español (2008) y en 2010, el profesor José María Pozuelo Yvancos publica 100 narradores españoles de hoy.

Pero ¿qué se engloba, exactamente, bajo el término microrrelato ? Siguiendo a Fernando Valls, quién lo define de manera completa y muy acertada, se trata de un texto narrativo que cuenta una historia, en la que debe imperar la concisión, la sugerencia y la precisión extrema del lenguaje, a menudo al servicio de una trama paradójica y sorprendente. Es un género fuera del comercio, por lo que el autor lo encara con libertad plena, prestándose a menudo a la experimentación, al valerse de la reescritura o la intertextualidad, sin que le falte lo ambiguo o el humor. De concisión extrema y aparente facilidad en su composición, no escasea en lo trivial o la frase ingeniosa. Se fundamenta en una disciplina extrema, pues sus piezas se componen desechando todo lo que no sea estrictamente desechable. Y a diferencia del relato, sólo puede centrarse en un mínimo detalle, arrancando de inmediato para acabar al instante, permaneciendo gran parte del tejido narrativo sumergido, sobreentendido.

Valga toda esta información para conocer y profundizar en este género, que por su brevedad, invita a la escritura, democratizando, en cierta manera, un arte que para muchos, es sinónimo de elitismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.